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martes, 30 de marzo de 2010

No queda nada

Te llamé y ya no estabas
te busqué y no y no te hallaba
fui tras de ti, y ya no estabas
ya te perdí

Pensé tal vez en recordarte
alucinar tu regreso
que duro fue, el ya no verte
que dificil es perderte

No queda nada, no queda nada
no queda nada para compartir
y la nostalgia que se apodera siempre de mi

Te llamé en mis sueños
te busqué en mis recuerdos
Y ya no estabas, lo que es peor
no volverás, nunca más

No queda nada, no queda nada
no queda nada para compartir
y la nostalgia que se apodera siempre de mi

Sé que maldices haberme conocido
sé que me odias tanto como me quisiste
ya no hay nada, no queda nada
ni un pasado por el cual regresar
no qeda nada, no qeda nada

No queda nada, no queda nada
no queda nada para compartir
y la nostalgia que se apodera siempre de mi

No queda nada, no queda nada

Yankenpunk

domingo, 21 de marzo de 2010

La noche

Me dijiste que no olvidarías aquella noche, aquella noche en la que nos encontrábamos cerca al teléfono público de donde hiciste una llamada y al terminarla volteaste para nuestro primer beso, el momento fue perfecto, solitario, oscuro y tú. Me llevaste al parque que inmortalicé junto a ti en mi memoria, te sentaste y me pediste hacer lo mismo, tomaste mis brazos y rodeaste con ellos tu cintura, te apoyaste en mi pecho y no dejabas de decirme: Nunca olvidaré esta noche. Yo curioseaba con mi olfato tus hombros, te excitaba sentir mi respiración cerca a tu cuello, y yo ardía cuando susurrabas a mi oído: Te quiero, y al mismo tiempo lo acariciabas con tu lengua, no podía más y te confesé: Deseo hacerte mía ahora mismo, en esta banca. No te impresionaste, sabía que aceptarías…
Yo aun no olvido esa noche, ¿tu?


Zuzu

lunes, 4 de enero de 2010

Año nuevo... jojojo!




El planeta ahogándose con el smog de los autos, el humo de las fábricas... etc. Pero no entienden, la quema de muñecos que se hace tradicionalmente también contribuye a la asfixia de la tierra.

Llegada la medianoche empezaron a reventar los cohetecillos, calaveras, chapanas, ratablancas, mamaratas, huanuqueños, granadas, misiles, bombas atómicas… ya estoy exagerando, pero, lo cierto es que la explosión de cada uno duraba no mas de un segundo y la pólvora que se esparcía en el aire era demasiada y con los finitos cohetes de todo el distrito o al menos a la distancia suficiente como para que llegue a mi cuarto el polvo plomo mas el humo de los muñecos quemándose, muñecos con relleno de medias viejas, trusas que no se volverán a utilizar o cuadernos y libros viejos, incluso vi que un vecino al no hacer un muñeco prefirió quemar su colchón como si fuera uno, y es que, que habrá pensado, (Vecino: mmm… pero si de todos modos se quema lo que no sirve pero en forma de muñeco, prefiero ser mas original, quemo un colchón) talvez la flojera de hacer uno y aprovechar la tradición como una excusa para deshacerse de su amigo (amigo porque quien sabe que cosas se llevo el colchón consigo, esos recuerdos nocturnos que con su dueño y talvez una acompañante mas realizaban).

Me encontraba tranquilo comiendo mi arroz con leche y escuchando a “Silverstein”, jugando “Buscaminas” cuando sentía un aire más grueso, ¿perdón, aire? ¡No! Era la pólvora la que me respiraba, había olvidado cerrar la ventana, de inmediato fui a cerrarla pero el enemigo entraba hasta por el más diminuto agujero, sentía mareos, nauseas, se me había ido el apetito y me eché a la cama con el rostro contra la almohada, fue horrible.
Ahora como hacer entender a todos que ya no es tiempo de seguir con las tradiciones que nos afecten, ayudemos a disminuir la contaminación, nuestros descendientes necesitan que lo hagamos.

Y por ultimo, si desean seguir contaminando ya no tengan más hijos pues, Idiotas!
__________________________________Zuzu San____________