martes, 30 de marzo de 2010

No queda nada

Te llamé y ya no estabas
te busqué y no y no te hallaba
fui tras de ti, y ya no estabas
ya te perdí

Pensé tal vez en recordarte
alucinar tu regreso
que duro fue, el ya no verte
que dificil es perderte

No queda nada, no queda nada
no queda nada para compartir
y la nostalgia que se apodera siempre de mi

Te llamé en mis sueños
te busqué en mis recuerdos
Y ya no estabas, lo que es peor
no volverás, nunca más

No queda nada, no queda nada
no queda nada para compartir
y la nostalgia que se apodera siempre de mi

Sé que maldices haberme conocido
sé que me odias tanto como me quisiste
ya no hay nada, no queda nada
ni un pasado por el cual regresar
no qeda nada, no qeda nada

No queda nada, no queda nada
no queda nada para compartir
y la nostalgia que se apodera siempre de mi

No queda nada, no queda nada

Yankenpunk

lunes, 29 de marzo de 2010

Aún te quiero, y quiero dejar de hacerlo


Hablé con la protagonista de toda mi confusión sentimental, aclaramos todo sobre nosotros, ella esta bien con su actual compañero y olvidaremos (eso quiero) lo que paso por mas hermoso que fuera, pero no lo acepto, no acepto perderla e imaginar que no se repetirán nuestros encuentros.
Me quedé en shock cuando me lo dijo: “Nunca olvidaré lo que paso entre nosotros, pero ya tengo un acompañante” (Resumido)
Sentía mi pecho comprimiéndose, quería vomitar, vomitar mi corazón (Se que el corazón no tiene nada que ver en esto, pero hare una excepción y lo tomare como algo poético) porque ya no lo necesitaba, estaba maltrecho y golpeado, y si ya no podía vivir si el, pues no me importó en ese momento.
No echaré la culpa a la vida ni al destino, porque todo lo sucedido fue por mi, por mis decisiones, simplemente no tome las correctas.
Estoy muy dolido, si “Monze” ya los encontré, me hacia falta esto para descubrirlos y tratar de comprenderlos, hablo de mis sentimientos, sin ellos no seriamos humanos y sin ellos no habría razón para vivir dicen, entonces me resignaré a tenerlos siempre conmigo, en la buenas y más en las malas. Una lágrima se desliza por mi mejilla mientras escribo, trato de no pensar en ello, en ella, en todo. Y no dejo de llorar, siento lastima hacia mi mismo, mi autoestima renunció, no quiero volver a hablar contigo, no quiero recordar nada, pero absolutamente nada de las palabras que logre traducir como un “nada queda entre nosotros”, ¿tu amistad? Te la agradezco, pero no es necesario. Buscaré amigos(as) como las personas “normales” (así deseas a alguien a tu lado, normal) haré lo que me dicte el corazón (sigo con lo poético) y habrá un día especial para ti, porque cada luna llena, como la de hoy, te tendré presente y recordaré cuanto alcancé a quererte y la lúgubre soledad que tengo, no acepta que terminamos, dice que nunca se separará de mi, ha vuelto a mi.
Quiero llegar a decir “Te quise” y no “Aún te quiero”. Por ahora, “Te quiero, aun”
El silencio me hará compañía en la transición de tu olvido…

Zuzu

domingo, 21 de marzo de 2010

¿Honradez o mala oportunidad para aprovecharla?


Hoy (03-20-10) mientras llegaba con mi padre de un arduo día de trabajo, ya de regreso a casa, pasábamos por el mercado “Cooperativa Ciudad de Dios”, íbamos de prisa, un paso natural en los dos, veo a una señora con un pastel entre sus brazos y también 2 billetes de 10 nuevos soles que se le caían, no vi exactamente de que parte del cuerpo de la señora salió, no puedo deducir que del bolsillo porque las personas han adquirido nuevas escondites para sus billeteras o monederos o algún objeto de valor… pero bueno, ni bien visualicé tal dinero en el piso y aprovechando mi paso ligero ¡Tan tan, tan tan! Le di un pequeño toque en el brazo a la propietaria del “jugoso botín” y sorprendida volteo hacia a mi, ¡Señora, su dinero! Señalando hacia el piso y sin dejar de caminar, no mire hacia atrás, ni siquiera para recibir unas gracias. Mi padre mas adelante me dijo, “Porque no lo pisaste y te hacías el weon hasta que se vayan, luego lo cogías”, si, eso me dijo el muy… pero mi respuesta no fue la de una persona que acaba de realizar una acción honrada, “No tenia posibilidades, había mucha gente alrededor, sabia que no era el único que había visto lo que pasó”, solo sonrió y seguimos nuestro camino.
Pero no soy del todo bueno siempre, recuerdo una vez en Chaclacayo, estando en un mercado también, cogí el dinero de un muchacho rechoncho que también estaba en el suelo. Era la hora de almuerzo y nos dirigimos al primer puesto de comida que aun atendía, porque ya eran aproximadamente las 2:30pm, nos sentamos, y acabando yo con el plato de fondo, que por cierto estaba horrible, escuché: “(Mi nombre), actúa como si fueras a comprar algo, coge el billete y luego regresas”, entendí el plan pero lo de actuar me pareció extraño, se suponía que lo habíamos encontrado y por lo tanto era nuestro, pero seguí las instrucciones, me puse de pie, cogí tranquilamente a “Jorge Chávez” y regrese junto a mi padre diciendo, listo.
Al rato vi a un muchacho gordinflón muy inquietamente buscando algo, me lo imagine todo inmediatamente y mire a José, “A veces hay que aprovechar las oportunidades, esta era una oportunidad”. Mientras observaba al niño me sentía un ladrón, un manilargo, un ratero, salimos de allí y trate de no pensar en eso, al poco rato lo comprendí, una oportunidad, eso era, solo una oportunidad que tenia que aprovechar.
No me considero honrado, eso no significa que sea todo lo contrario, solo sé cuando “atacar”.

Zuzu

La noche

Me dijiste que no olvidarías aquella noche, aquella noche en la que nos encontrábamos cerca al teléfono público de donde hiciste una llamada y al terminarla volteaste para nuestro primer beso, el momento fue perfecto, solitario, oscuro y tú. Me llevaste al parque que inmortalicé junto a ti en mi memoria, te sentaste y me pediste hacer lo mismo, tomaste mis brazos y rodeaste con ellos tu cintura, te apoyaste en mi pecho y no dejabas de decirme: Nunca olvidaré esta noche. Yo curioseaba con mi olfato tus hombros, te excitaba sentir mi respiración cerca a tu cuello, y yo ardía cuando susurrabas a mi oído: Te quiero, y al mismo tiempo lo acariciabas con tu lengua, no podía más y te confesé: Deseo hacerte mía ahora mismo, en esta banca. No te impresionaste, sabía que aceptarías…
Yo aun no olvido esa noche, ¿tu?


Zuzu

jueves, 18 de marzo de 2010

No se si sea un adiós

Decidí llamarla, contesto y sonreí, hablamos de mucho pero poco, le dije que quería volver a verla y respondió que no se podría, la razón, ¿Alguien más? Pues si, no se su nombre, no me lo dijo, solo se que es una “buena persona”, y si de sus labios salen tales palabras, labios que puedo asegurar son mmm… dulces y sinceros, le creo, le creo todo.
Hicimos una apuesta, le comente que nunca me arrepentiría de lo que haga, ella señalo lo contrario, no me imagine que perdería tan pronto, y no se que apostamos, pero si se que perdí, y al perder la perdí a ella. Solo quedaran recuerdos de lo nuestro, si es que así podría llamarlo, “lo nuestro”. Vivía una ilusión conmigo y yo no quería estar en ella, diré entonces que no supe apreciarla, y que ahora será apreciada por otro, “que afortunado” le indique, a punto de sollozar y quedamos en silencio… después de unas palabras mas exprese mi temor:
-Entonces, ¿nunca más nos volveremos a ver?
-No seas dramático
-Ok, pero respóndeme
-Sabes que no tengo mucho tiempo, y los fines de semana…
-Está bien, entiendo, entonces esperaré…
-¿Y cuanto durará tu paciencia?
-Lo necesario
Señalando que ella me considera “complejo” respondió:
-Ah!
Nos despedimos y colgué; ahora depende de mi si volvemos a hablar, me lo hizo saber, pero no se si vuelva hacerlo, si vuelva a llamar.
Quiero que este bien, solo eso.
¿Por qué? Porque la quiero.

jueves, 4 de marzo de 2010

Se que no estarás siempre conmigo, pero te tendré presente hasta cuando deje de sentir


Un deseo; la eternidad para los dos. ¿A quien le pido? A lo abstracto, a la nada; un simple deseo que no tiene la esperanza de ser cumplido.
Puedo decirte unas palabras que traducen lo que siento por ti: "Te quiero"
Algo tan simple como eso, no puedo creerlo, pero dice mucho y si lo entiendes y sabes cuanto vale, bien.
Pero creo que la forma de decirlo también cuenta mucho, eso es algo que no tengo a favor.
Mi tristeza que se adelanta con la idea de que algún día dejare de verte, interviene e impide que muestre mi regocijo.
Estamos expuestos a un fin que llegara sin aviso, y no lo acepto.
Si hubiera un mas allá, me lo imagino contigo, en una sola posición; acurrucada entre mis brazos y con el silencio de compañía. Esa es mi visión de estar en un supuesto "paraíso" cuando la muerte nos sorprenda, que no existiría más que al lado tuyo.
Y saben, lo ilógico de todo esto es que… aun no la encuentro.

Zuzu

lunes, 4 de enero de 2010

Año nuevo... jojojo!




El planeta ahogándose con el smog de los autos, el humo de las fábricas... etc. Pero no entienden, la quema de muñecos que se hace tradicionalmente también contribuye a la asfixia de la tierra.

Llegada la medianoche empezaron a reventar los cohetecillos, calaveras, chapanas, ratablancas, mamaratas, huanuqueños, granadas, misiles, bombas atómicas… ya estoy exagerando, pero, lo cierto es que la explosión de cada uno duraba no mas de un segundo y la pólvora que se esparcía en el aire era demasiada y con los finitos cohetes de todo el distrito o al menos a la distancia suficiente como para que llegue a mi cuarto el polvo plomo mas el humo de los muñecos quemándose, muñecos con relleno de medias viejas, trusas que no se volverán a utilizar o cuadernos y libros viejos, incluso vi que un vecino al no hacer un muñeco prefirió quemar su colchón como si fuera uno, y es que, que habrá pensado, (Vecino: mmm… pero si de todos modos se quema lo que no sirve pero en forma de muñeco, prefiero ser mas original, quemo un colchón) talvez la flojera de hacer uno y aprovechar la tradición como una excusa para deshacerse de su amigo (amigo porque quien sabe que cosas se llevo el colchón consigo, esos recuerdos nocturnos que con su dueño y talvez una acompañante mas realizaban).

Me encontraba tranquilo comiendo mi arroz con leche y escuchando a “Silverstein”, jugando “Buscaminas” cuando sentía un aire más grueso, ¿perdón, aire? ¡No! Era la pólvora la que me respiraba, había olvidado cerrar la ventana, de inmediato fui a cerrarla pero el enemigo entraba hasta por el más diminuto agujero, sentía mareos, nauseas, se me había ido el apetito y me eché a la cama con el rostro contra la almohada, fue horrible.
Ahora como hacer entender a todos que ya no es tiempo de seguir con las tradiciones que nos afecten, ayudemos a disminuir la contaminación, nuestros descendientes necesitan que lo hagamos.

Y por ultimo, si desean seguir contaminando ya no tengan más hijos pues, Idiotas!
__________________________________Zuzu San____________